Ortopedia Dentofacial en Cáceres y Extremadura
Recupera el equilibrio desde la infancia
Cada sonrisa empieza a formarse en los primeros años de vida. En Clínica Dental Garías & Delgado, dirigida por el Dr. Juan Garías y la Dra. Kika Delgado, somos especialistas en ortopedia dentofacial, un tratamiento preventivo que guía el crecimiento de los huesos maxilares y corrige alteraciones tempranas en la mordida y el desarrollo facial.
Nuestro objetivo es favorecer un crecimiento armónico y equilibrado, evitando futuras maloclusiones y reduciendo la necesidad de tratamientos más complejos en el futuro.
Atendemos a niños de toda Extremadura con un enfoque personalizado, cómodo y sin miedo, combinando experiencia, tecnología avanzada y empatía.
¿Qué es la ortopedia dentofacial?
La ortopedia dentofacial se centra en corregir y guiar el crecimiento de los maxilares durante la infancia, cuando los huesos aún están en desarrollo.
Mediante aparatos funcionales personalizados, ayudamos a crear espacio para los dientes definitivos, corregir la mordida y equilibrar la relación entre el maxilar y la mandíbula.
En Garías & Delgado, trabajamos con técnicas modernas y cómodas que se adaptan a la edad y las necesidades de cada niño, garantizando resultados funcionales y estéticos a largo plazo.
Evaluación temprana y diagnóstico funcional
Diseño y uso del aparato ortopédico
Seguimiento del crecimiento y estabilidad
- Primera visita y diagnóstico gratuito
- Financiación total sin intereses
Ventajas de la Ortopedia Dentofacial
- Previene maloclusiones y tratamientos futuros más invasivos.
- Guía el desarrollo facial y mejora la armonía del rostro.
- Corrige hábitos como chuparse el dedo o respirar por la boca.
- Mejora la función masticatoria, la respiración y el habla.
- Favorece una sonrisa sana, natural y estable.
Preguntas Frecuentes sobre Ortopedia Dentofacial
Cuanto antes se detecte una alteración, mejor. Generalmente, se puede comenzar entre los 4 y 8 años, cuando los huesos maxilares aún están en crecimiento.
No. Los aparatos son cómodos y están diseñados para adaptarse al niño de forma progresiva. Pueden generar una ligera presión al inicio, pero desaparece rápidamente.
Depende del desarrollo del niño y del tipo de corrección, aunque suele realizarse en fases que se ajustan a cada etapa del crecimiento.
Depende del caso, pero suele durar entre 12 y 24 meses. En cada revisión, evaluamos el progreso y ajustamos según sea necesario.
Esperar puede provocar problemas de mordida, apiñamiento o necesidad de cirugía en el futuro. La detección temprana es clave para evitar complicaciones.
En muchos casos, sí. La ortopedia prepara la base ósea, y la ortodoncia posterior termina de alinear los dientes, logrando resultados más estables y duraderos.